El otro día hablaba en un artículo sobre los límites. No volveré sobre el tema, tan sólo quiero compartir un nuevo ejemplo de límites bien aprovechados.
El tipo que váis a escuchar a continuación toca la guitarra con una sola cuerda (seguro que no tiene pasta para comprar las otras cinco) y, sin embargo, hace lo que hace.
Yo, la verdad, le daba un Grammy ahora mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario