El 1 de diciembre de 1955 Rosa Parks se negó a ceder su
asiento del autobús a un hombre blanco. Sucedió en Montgomery
(Alabama). Fue encarcelada.
Como consecuencia de este suceso, Martin Luther King,
que encabezaba el Movimiento por los Derechos Civiles en Estados
Unidos, instó a toda la población afroamericana a dejar de usar el
transporte público, lo que supuso llevar casi a la quiebra al
servicio de autobuses de la ciudad y que, consecuentemente, esta
institución tuviera que abolir la ley que obligaba a la población
negra a ceder sus asientos a los blancos.
Nadie hasta la fecha creía en la posibilidad de una ley
que igualara en derechos a negros y blancos en Estados Unidos. Pero
sucedió.
Como este ejemplo hay muchos en la historia. Que estas
cosas sucedan tiene un nombre: Utopía.
Sí, las cosas suceden más allá de nuestra propia
voluntad. Cosas buenas y malas.
Pero, ¿qué es bueno y qué malo? Todo depende de quién
lo juzgue y, sobre todo, desde dónde lo juzgue. Si lo hacemos desde
nuestras creencias y convicciones más inamovibles, casi seguro que
el veredicto final sobre todo aquello que no sea idéntico a la
imagen mental que tenemos del mundo será malo, muy malo.
Si, por el contrario, observamos las cosas que suceden
desde la apertura mental a nuevas posibilidades, entonces todo (y
digo todo, hasta una enfermedad) se convierte en una posibilidad de
cambio, de evolución, de (re)evolución.
Me ha costado años llegar a este punto. Durante toda mi
vida había juzgado las cosas que nos limitan como algo malo. Pero
los límites no son necesariamente malos. Pondré un ejemplo:
Lars Von Trier, el director de cine danés, dirigió su
película “Europa” en 1991.
Antes de esta película ya había sido bastante elogiado
en algunos festivales, pero con “Europa” rompió moldes y se
convirtió en el director europeo más valorado. Le llovían ofertas
para trabajar donde quisiera con presupuestos astronómicos. Hasta le
llamaron de Hollywood. Podía haber dirigido su propia versión de
“La guerra de las galaxias” si así lo hubiera deseado.
¿Pero qué actitud tomó el bueno de Lars ante todo
este tsunami que se le venía encima? No aceptó ninguna propuesta.
Se encerró con unos amigos, también directores de cine, y fundaron,
tras una noche de borrachera, el movimiento Dogma 95.
El movimiento Dogma 95 redactó un decálogo en el que
se autoimponían límites a la hora de dirigir películas. Puede que
a muchas personas algunos de estos límites les parezcan absurdos,
como la prohibición de usar banda sonora o la imposición de llevar
la cámara al hombro en lugar de usar trípode.
Pero lo interesante de todo este asunto es que una
persona que tenía a sus pies a cualquier productor dispuesto a darle
millones para hacer lo que quisiera, en vez de usar ese poder, no
sólo lo rehusó, sino que además se autoimpuso límites para sus
propias películas. Es decir; cuando todo está al alcance de tu
mano, la realidad puede ser bastante mareante. Pero cuando la vida te pone
límites la imaginación adquiere un poder impresionante. Y si la
vida no te pone límites, como vemos en este caso, te los puedes
imponer tú mismo.
Jamás he visto personas con más limites que en
África, y jamás he visto gente con mayor imaginación para salir
adelante.
Trabajé en India fotografiando enfermos de lepra. Jamás
he visto mayor dignidad y determinación.
Sí, las cosas suceden más allá de nuestra voluntad.
Nadie pidió nacer aquí o allá. Nadie eligió su sexo y condición
al nacer. No está en nuestras manos el control de terremotos o
huracanes. Tampoco elegimos la enfermedad y, sin embargo, nos llega.
¿Pero por qué no creer en la utopía? ¿Por qué no pensar que
aquello que consideramos limitante puede ser una puerta abierta a
nuevas perspectivas sobre la realidad? ¿Por qué no creer que a lo
que hoy llaman crónico mañana le pueden llamar pasajero?
La utopía es el motor de la evolución, de la
revolución.
PD: No cito a los autores de las fotografías de Rosa Parks y Lars Von Trier porque lo desconozco y estaban en internet para su libre utilización.
PD: No cito a los autores de las fotografías de Rosa Parks y Lars Von Trier porque lo desconozco y estaban en internet para su libre utilización.


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